Cómo comprimir una imagen

  1. Sube la imagen. Arrastra el archivo o elige una foto desde tu equipo.
  2. Elige un preset. Web equilibrada suele servir para blogs, ecommerce y páginas corporativas.
  3. Ajusta calidad y tamaño. Baja la calidad si quieres menos KB o limita ancho y alto.
  4. Descarga el resultado. Guarda la versión optimizada y revisa que se vea bien.

Qué formato usar

WebP suele ser una buena salida para web porque mantiene calidad visual con archivos ligeros. JPG es una opcion compatible para fotos. PNG conviene cuando necesitas transparencia o graficos con bordes definidos.

Errores comunes al comprimir

El error más frecuente es bajar la calidad demasiado pronto. Si una imagen mide 4000 px de ancho y se va a mostrar a 900 px, conviene redimensionarla antes de tocar la calidad. Así se elimina información que la página no necesita y se mantiene mejor la nitidez percibida.

Otro fallo habitual es usar el mismo archivo para todos los contextos. Una miniatura, una imagen destacada y una foto de producto ampliable no necesitan el mismo tamaño. Preparar versiones distintas evita cargar archivos enormes en tarjetas pequeñas y ayuda a que la página responda mejor.

Flujo recomendado para web

  1. Define el uso. Decide si la imagen será miniatura, cabecera, producto o contenido de blog.
  2. Limita dimensiones. Usa el ancho máximo real donde se vera la imagen, no el tamaño de la cámara.
  3. Prueba WebP. Para publicación web suele reducir peso con buena calidad visual.
  4. Comprueba el resultado. Abre la imagen final al tamaño en el que se publicara y revisa texto, bordes y detalles.

Preguntas frecuentes

  • Mis imágenes se suben a internet? No. El procesamiento se hace en tu navegador.
  • Puedo comprimir varias imágenes? Si, puedes cargarlas en lote y descargar cada resultado.
  • Qué calidad recomiendas? Entre 76% y 88% suele equilibrar peso y nitidez.