1. Conserva un original y crea una carpeta de publicación
No uses la única foto disponible como archivo de salida. Guarda los originales en una carpeta separada y trabaja sobre copias. Así podrás recuperar calidad, cambiar el recorte o generar una versión para otro canal sin partir de una imagen ya comprimida.
En la carpeta de publicación, usa nombres estables: referencia del producto, vista y color. Por ejemplo, camiseta-lino-azul-frontal.webp es más útil que IMG_2345.webp. Un nombre descriptivo facilita la carga, el mantenimiento y el texto alternativo de la ficha.
2. Define tamaños antes de redimensionar
Consulta el tamaño real al que tu tienda muestra las fotos. Subir una imagen de 5000 píxeles para una ficha que se ve a 1200 píxeles desperdicia transferencia y puede empeorar la experiencia en móvil. Para la mayoría de productos, un lado largo de 1600 a 2000 píxeles ofrece margen para zoom moderado y buena nitidez.
Útil para listados y tarjetas donde la imagen se muestra pequeña.
Equilibrio habitual entre detalle, zoom y tiempo de carga.
Define el ancho según el diseño y comprueba el recorte en móvil.
Estas cifras son un punto de partida, no una regla fija. Prueba una imagen real en la plantilla de tu tienda y decide con la vista final, no solo con el archivo abierto en el ordenador.
3. Elige formato y calidad según la imagen
Para fotografías de producto sin transparencia, WebP suele ser una salida eficiente. JPG sigue siendo válido cuando necesitas compatibilidad con un flujo antiguo. PNG es más adecuado para logotipos, capturas o fondos transparentes, pero puede resultar muy pesado si se usa para fotos grandes.
Empieza con una calidad moderada y compara zonas importantes: costuras, texto de una etiqueta, textura y bordes. Si el producto se ve bien a tamaño de ficha, reducir unos kilobytes más no compensa una pérdida visible de detalle. Consulta la guía de formatos si necesitas decidir entre WebP, JPG, PNG o AVIF.
4. Mantén consistencia visual
Un catálogo se percibe más cuidado cuando las imágenes comparten fondo, proporción y posición del producto. Antes de optimizar, alinea las fotos verticales y horizontales con el mismo lienzo o recorte. No estires una imagen para que encaje: deja un margen uniforme o prepara una versión específica.
- Fondo: usa el mismo color o tratamiento en productos de una misma categoría.
- Orden: muestra primero la vista que identifica el producto y deja los detalles para después.
- Texto: evita incluir precios o datos cambiantes dentro de la foto; son difíciles de actualizar y no se adaptan bien a móvil.
- Accesibilidad: añade texto alternativo que describa el producto, no una lista de palabras clave.
5. Comprueba el peso después de publicar
El tamaño del archivo es importante, pero no es el único indicador. Abre la ficha con una conexión normal y revisa el resultado desde un móvil. Si tu plataforma genera versiones adaptadas, comprueba que parte de una imagen de origen con dimensiones suficientes y sin compresiones acumuladas.
Cuando trabajes con muchos productos, establece un límite de peso razonable por tipo de imagen y revisa excepciones. Las fotos con mucho detalle o transparencia pueden necesitar más peso que una imagen de fondo liso. El objetivo es una carga ágil y una representación fiel, no alcanzar el número más pequeño posible.
Checklist antes de subir un lote
- Original guardado: conserva una copia sin optimizar fuera de la carpeta de publicación.
- Dimensiones coherentes: cada imagen coincide con el uso previsto en la tienda.
- Formato correcto: usa WebP o JPG para fotos; reserva PNG para transparencia o gráficos.
- Calidad revisada: amplía una imagen de cada grupo y revisa detalles importantes.
- Vista final comprobada: abre una ficha en móvil y escritorio antes de publicar todo el catálogo.
Herramientas relacionadas
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